Experimento de Seis grados de separación

Bienvenidos al experimento de Cultura en 10 para probar los seis grados de separación!

Podemos de alguna manera estar conectados quien le escribe con Ching-Lee un niño de seis años que trabaja en una plantación de té en el centro de la China? Bueno, según una teoría, seguro que un amigo de un amigo del amigo del amigo de un amigo lo conoce y entonces él de alguna manera me “conoce” a mi. Una teoría difícil de creer pero estadísticamente irrefutable. Sorprendente, no? Se animan a probar la teoría con Cultura en 10?? Abajo (y en color azul) les propongo nuestro propio experimento…

A aquellos lectores que siguen frecuentemente Cultura en 10 les pedimos lo siguiente:

Agarramos una persona al azar de España (país más lejano de lengua española que tiene Latinoamérica): Iñaki Eraña Cassi, es una persona real, ex futbolista de un equipo de futbol español, que encontramos por internet, que no sabe que su nombre está siendo publicado en el blog. Podremos entre todo probar la teoría de seis grados de separación y hacer que el nos deje gentilmente un mensaje en nuestro blog??

Para eso cada uno envíe un mail… corto, a personas cercanas que según su propia opinión sean las que más posibilidades tengan de acercarse a Iñaki. Envíen este link: http://culturaen10.blogspot.com.ar/p/experimento-de-seis-grados-de-separacion.html , y transmitan lo que aprendieron sobre esta interesante teoría. Ellos a su vez quizás puedan hacer lo mismo y algún día… probablemente entre cinco y siete pasos lleguemos a él. Nos ayudan? Esto es Cultura en acción!

Los invitamos a dejar cualquier comentario respecto a su contribución al experimento. Gracias de parte de todo el equipo de Cultura en 10!

Se le llama “Seis grados de separación” a la hipótesis que intenta probar que cualquiera en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios(conectando a ambas personas con sólo seis enlaces), algo que se ve representado en la popular frase «el mundo es un pañuelo». La teoría fue inicialmente propuesta en 1930 por el escritor húngaro Frigyes Karinthy en un cuento llamado Chains.

El concepto está basado en la idea de que el número de conocidos crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena, y sólo un pequeño número de enlaces son necesarios para que el conjunto de conocidos se convierta en la población humana entera.

Qué dice la teoría? Cada persona conoce de media, entre amigos, familiares y compañeros de trabajo o escuela, a unas cien personas. Si cada uno de esos amigos o conocidos cercanos se relaciona con otras 100 personas, cualquier individuo puede pasar un recado a 10.000 personas más tan sólo pidiendo a sus amigos que pasen el mensaje a sus amigos.

Si esos 10.000 conocen a otros 100, la red ya se ampliaría a 1.000.000 de personas conectadas en un tercer nivel, a 100.000.000 en un cuarto nivel, a 10.000.000.000 en un quinto nivel y a 1.000.000.000.000 en un sexto nivel. En seis pasos, y con las tecnologías disponibles, se podría enviar un mensaje a cualquier individuo del planeta.

El experimento… En 1967, el psicólogo estadounidense Stanley Milgram ideó una nueva manera de probar la teoría, que denominó “el problema del pequeño mundo”. El experimento del mundo pequeño de Milgram consistió en la selección al azar de varias personas del medio oeste estadounidense, para que enviaran tarjetas postales a un extraño situado en Massachusetts, situado a varios miles de millas de distancia. Los remitentes conocían el nombre del destinatario, su ocupación y la localización aproximada. Se les indicó que enviaran el paquete a una persona que ellos conocieran directamente y que pensaran que fuera la que más probabilidades tendría, de todos sus amigos, de conocer directamente al destinatario. Esta persona tendría que hacer lo mismo y así sucesivamente hasta que el paquete fuera entregado personalmente a su destinatario final.

Aunque los participantes esperaban que la cadena incluyera al menos cientos de intermediarios, la entrega de cada paquete solamente llevó, como promedio, entre cinco y siete intermediarios. Los descubrimientos de Milgram fueron publicados en “Psychology Today” e inspiraron la frase “seis grados de separación”